Teníamos una cita pendiente con Medellín y muchas ganas de volver a subirnos al escenario. El pasado sábado, 29 de febrero, actuamos por fin en el Centro Cultural Quinto Cecilio Metello. Nada más entrar, nos sorprendió el enorme mosaico -encontrado en los años 60- en la villa romana de Las Galapagueras.  Enseguida, nos pusimos manos a la obra, pues a las 20:30 horas teníamos una cita con el público metelinense y no queríamos fallar. No nos dio tiempo a visitar su teatro romano, ni su famoso castillo, ya que teníamos faena entre bastidores con vestuario, escenografía, atrezzo, iluminación, sonido… y gestionar ese gusanillo previo a cualquier actuación.

“La Siega” volvió a cobrar vida y, por 97 minutos, fue agosto a finales de febrero (en un día que no se repite todos los años, ya que actuamos el día 29 de febrero de año bisiesto), en el año 1952, cuando la posguerra asfixiaba con el luto, la mugre, la polio y el pan negro.

Un público entregado fue partícipe de las emociones y mensajes que quisimos transmitir, dejándose arrastrar por los efectos especiales, los diálogos y el poder del teatro.

Mil gracias a nuestros compañeros y amigos de la Estación Ecológica de Biocosmología Grupo de Teatro «Francisca Cortés, así como al Ayuntamiento de Medellín por haber hecho posible la cita.

¡Muchísimas gracias y ojalá volvamos en otra ocasión!