El grupo «Palique Teatro» (Hornachos) puso en escena la obra «Habitación 689» el pasado domingo, 23 de agosto de 2015, en Aceuchal. En esta tercera noche de teatro y como ya viene siendo habitual, no quisimos perder la oportunidad de entrevistar, en pocos minutos, a algunos de nuestros asistentes. Esta vez, se lo propusimos a Carlos Bría (componente del jurado del certamen), a Mari Carmen Robles (espectadora fiel) y a Juan Francisco Castaño (director del grupo de teatro «Palique»), aceptando encantados:

– Tú, que has estado en la butaca, como público, y en esta edición asistes como jurado, ¿es diferente la visión desde una perspectiva y otra, a la hora de ver una obra de teatro? –

CARLOS: – Cambia un poco porque tienes que estar muy al tanto de la obra. No lo ves de la misma forma. –

– ¿Crees que el teatro se está convirtiendo en un arte en peligro de extinción? –

CARLOS: – No tendría por qué. Sí que es cierto que siempre será un arte, por desgracia, para minorías; creo yo, pues todo depende de la cultura, de los pueblos… En España, lamentablemente, estamos como estamos. –

– ¿Crees que para hacer teatro hace falta tener un don o, por el contrario, simplemente depende más de un conjunto de habilidades a desarrollar? –

CARLOS: – Se puede aprender; con el tiempo, se puede mejorar. Creo que es un don, se nace con ello. –

 

– En tu opinión, ¿el teatro es sólo un entretenimiento o va más allá? –

MARI CARMEN: – Las dos cosas. Puede consistir sólo en un entretenimiento y que sirva sólo para pasárselo bien, o no. De todas maneras, siempre puedes encontrarle algo, siempre puede enseñarte algo, que te haga reflexionar, ver las cosas desde otro punto de vista. Sobre todo, te puede hacer disfrutar muchísimo. Aunque la obra sea como la de anoche (que no me dejó ni parpadear) y te pongas en el lugar de los personajes (tanto en el papel de madre, como en el de hijo), en situaciones duras, esto te hace disfrutar muchísimo y te hace pensar. Ahora, que soy madre, puedo entenderlo mejor y ser capaz de comprender una parte y otra. –

– ¿Podrías decirnos alguna obra de teatro o escena que te haya marcado o recuerdes especialmente? –

MARI CARMEN: – Sin lugar a dudas, la de anoche. La obra entera. Quizás, cuando la madre se da cuenta del error que comete no aceptando a su hija como es. –

– ¿Piensas que, para hacer teatro, hace falta tener un don o se trata, más bien, de desarrollar una serie de habilidades? –

MARI CARMEN: – Supongo que tienes que nacer con ello. Luego, aprendes la técnica, te enseñan trucos ( por decirlo de alguna manera), pero tienes que nacer con ello. Yo sería incapaz. Es como pintar. Puedes aprender técnicas de pintura, pero el genio nace. –

 

– ¿Crees que el teatro se está convirtiendo en un arte en peligro de extinción? –

JUAN FRANCISCO: – Sí, porque con la televisión, las redes sociales, Internet… Sin embargo, si lo analizas, esto puede ser un arma de doble filo; pues la gente también puede querer buscar la verdad a través del teatro. Por ahí podríamos salvarnos las compañías de teatro. Eso sí, hay que renovarse continuamente. –

– ¿Promocionar la cultura sólo depende del dinero o los presupuestos económicos? –

JUAN FRANCISCO: – Yo creo que hay un problema de dinero, que no se promociona tanto a la cultura, que no se invierte lo suficiente; pero no se necesita tanto dinero para aupar la cultura en un pueblo y hacer una programación cultural continua. No hay concienciación por parte de administraciones y de la propia gente en general. Sería más útil una campaña, la educación, difundir la cultura y que se llegue a valorar. Por ejemplo, en Educación, se le dan más importancia a otros temas, como la economía. La cultura nos hace más libres siempre. Un pueblo culto es un pueblo libre. Debería fomentarse desde los cero años. Con la imaginación y la creatividad se pueden hacer muchas cosas: teatro, música, cine, etc. –

 

Muchas gracias a los tres por aceptar nuestra propuesta y darnos vuestra opinión. Es un placer que participéis en el certamen y os involucréis; sobre todo, con encuestadores noveles como nosotros. Gracias, de nuevo.