El día amaneció bastante desapacible, con mucho viento y nubarrones; sin embargo, en Leganés nos acogieron de maravilla. El aforo estaba completo y el público nos demostró su saber estar, su amor por el teatro y las ganas de compartir. Ni que decir tiene que la organización no sólo estuvo pendiente de nosotros, sino que nos brindó la oportunidad de ponernos frente a la cámara y hablar de nuestro «Esparranco».

Anoche volvimos a los escenarios y nos sentimos plenos. ¡Qué buen recuerdo nos hemos traído! Gracias por todo.